Una vida entera callando. Vergüenza y miedo atenazaban mi secreto y me impedían algo tan simple como hablar. Y sin embargo ahora pienso que es la única manera de sanar mi alma. Empecé a escribir como un intento desesperado para combatir el insomnio. Al principio lo hacía sólo para mí, como un desahogo. Un día decidí dar un paso adelante, abrir este blog y compartir mis pensamientos, mis emociones y mis recuerdos. Simplemente hablando he llegado a donde estoy. No estoy “curada” ni mucho menos, me queda muchísimo camino que recorrer, pero se donde estoy y hacia donde voy. Eso es grande. Expresarme, compartir todo el asco y el dolor incrustados durante años como una parte de mi, ha sido y es completamente liberador. No se en que punto se pierde el miedo al que dirán, a que te miren diferente. Tal vez entender que nunca tuve la culpa fue el paso determinante para vencer la vergüenza. Después de 32 años por fin soy yo de verdad, por fin me arranqué ese antif...
Inventé un antifaz que ocultase mi dolor. Viví como crecí, bajo la mordaza del silencio. Ocultando mi verdad. Rota por dentro. Mi infancia está marcada por los abusos. Mi alma está camuflada tras ese antifaz. Llevo demasiado tiempo conviviendo con la vergüenza, la culpa, la soledad y el miedo. Deseo recuperar mi voz y gritar la verdad que muchos prefieren no escuchar.